Las Encinas

Encinas  Sierra

 Paredes tiene una pequeña sierra, poco importante en cuanto a altura y tamaño, pero todo lo contrario en importancia biológica, por lo que hoy día todo su término está declarado como Reserva y sus especies tanto vegetales como animales están protegidas.
Si la encina es el árbol más representativo de España, también en Paredes es el más abundante, al que sigue el olivo. Hay encinares bastante considerables en la Sierra y otros con menos espesura hacia el terreno más llano de Escalona, pero por casi todo el paisaje que puede abarcar la mirada siempre hay una encina o una chaparra poniendo ese sencillo encanto natural a los muchos espacios silvestres del pueblo, que afortunadamente la mayoría se conservan en buen estado.

 Encinas de la Sierra (Pero Husillo)

 

Por los caminos de la sierra, se pueden contemplar algunos ejemplares de encinas extraordinarios, con grandes copas, aunque la mayoría son de talla media, algunos con muchas matas arbustivas a su alrededor, que no se llegan a convertir en árboles.
A partir del mes de marzo hasta mayo, sus flores amarillas le dan un poco de color a estas encinas verde grisáceas, que apenas llaman la atención. Luego las bellotas maduran de octubre a noviembre o diciembre.
Hasta los años sesenta que la gente emigró del pueblo, se recogían las bellotas para el ganado, los cerdos para la matanza se alimentaban con ellas y hasta hace unos años todavía se veían algunos pastores por los caminos de las encinas.
Su madera, que es muy dura se empleaba antiguamente para las piezas de los carros, para los arados y para las vigas de las viviendas.
Su leña es excelente para quemar en las chimeneas como combustible o para hacer carbón vegetal (ahora en desuso). La corteza que cuenta con gran cantidad de taninos, parece que fue utilizada antiguamente para curtir el cuero por lo que era muy apreciada en Escalona donde había Tenerías.

 

Encinas del Camino de la Nava 

Las bellotas más dulces, además de alimentar al ganado, resultan comestibles para los humanos por lo que pueden comer a menudo tostadas como otros frutos secos, o en forma de harina para hacer un pan algo basto.
En la actualidad la encina es un árbol protegido. La gran mayoría de los especímenes se encuentran censados por los organismos públicos competentes. Cada año desaparecen muchos de ellos por diversas causas. La primera de ellas es la conocida como “seca de la encina”, un síndrome caracterizado por: hojas que amarillean y caen repentinamente; los renuevos se mueren; y más tarde también la raíz. esto es debido a algunas especies de hongos, que causa la pudrición de las raíces, además de malas prácticas de manejo (podas mal practicadas, sin profilaxis adecuada o en épocas del año inadecuadas). Entre las plagas que afectan a la encina, su peor enemigo es la mariposa Tortrix viridana, que destruye los brotes nuevos y ha sido confirmada su presencia en casi todos los encinares de la Península Ibérica.

 


La encina ha sido propuesta como árbol nacional de España por el conocido especialista en árboles Rafael Moro, que indica como principal problema su presencia escasa en Galicia y nula en las Canarias.